Un kilo y seis pancitos
por Nick Anderson
Si tengo que pensar en una palabra para describir el partido del sábado, diría: "mucho pero mucho fútbol".
Ya sé que no es una palabra, no me rompan las bolas. Pero es que fue así. En los papeles, el otro equipo era complicado. Y creo que si nos hubiera agarrado el año pasado, hubiéramos empatado o perdido.
Veníamos de la derrota ante el equipo de Martín Karadagián (como pegó ese muchacho en la general post-partido de la cancha vecina), y necesitábamos un triunfo, el primer triunfo, para poder despegar tras tanto carreteo.
El partido anterior, contra "Quien te dice", no era un partido para perder por la diferencia en que lo perdimos. Nos condicionó la expulsión de Nico (que dicho sea de paso, mágicamente desaparecieron las 3 fechas de suspensión que tenía), y se notó, porque nos pasaron en la mitad de cancha como alambre caído. No tendría mucho sentido escribir esto, pero quiero ilustrar que sabíamos que podíamos dar mucho, con los 11 en cancha. Y eso se notó el último partido.
Se notó, porque hubo un muy buen funcionamiento colectivo.
El arquerito -gran incorporación- anduvo muy bien. Lo probaron unas cuantas veces, sobre todo en los mano a mano, y respondió impecablemente. Se lo notó rápido para salir a achicar, y muy seguro en los tiros de media distancia (en realidad no sé si hubo tiros de media distancia, pero es una frase hecha). En el gol no tuvo culpas.
La defensa estuvo sólida como de costumbre, pese a la desafortunada baja de su líder, el karateka Murtagh (te queremos mucho, reponete pronto). Pero, para bien del equipo, Pato supo bancar muy bien la parada y se notó que metió pretemporada en Tandil junto con el Ogro (lamentablemente sigue siendo tema de conversación este gordo grasa -no, el que escribe no, el verdadero Ogro-). Se acopló muy bien a Néstor, e hicieron un candado en esa zona. Lucas y Tomi anduvieron también muy bien, a Tomi se lo notó muy seguro en la marca y Lucas fue una muy buena alternativa para salir jugando desde abajo.
El mediocampo. Si bien tuvo algunos destellos de magia, todavía no volvió al nivel al que nos tiene acostumbrados. Sí, estoy hablando del Fernando Redondo del subdesarrollo. Nuestro flamante 5 (digos). El gordito ese que no tiene idea. Julio anduvo muy bien; al principio se lo notó puteando porque no tocaba una pelota, pero después, en el segundo tiempo, aprovechó su excelente estado físico y marcó la diferencia. E incluso hizo un gol (forro, nos mandaste lluvia para el feriado). Rafa estuvo firme en la marca y distribuyó bien, fue una buena alternativa de ataque. Como apostilla, hizo la "rebotina" (los que tuvimos la suerte de ver el deuvedé del partido sabemos de qué hablamos).
Y lo mejor del equipo estuvo, sin dudas, arriba. Benja anduvo muy bien mientras jugó; metió el primero y después dio un par de asistencias (una milimétrica por encima de la defensa que terminó en gol). Pacios, a mi entender la figura, jugó otro partidazo. Esta vez se concentró en jugar y habló poco, y la rompió toda. Cada vez que agarraba la pelota sobre la derecha le generaba un problemón a la defensa contraria. Asistió también a la Pantera y supo combinar con Santi Guevara en el segundo tiempo. Y la Pantera estuvo endiablada. Jugó un solo tiempo (estamos acostumbrados a que se quede sin aire), pero en un solo tiempo hizo 3 goles. Un animal. Volvió loco al pobre Borghini (arquero del rival, sólo para entendidos). Y encima es el goleador de la zona. Todos nos preguntamos si guardó cartuchos para las fechas venideras. Yo creo que sí.
Después entraron Maxi y Santi y también anduvieron bien. Max le puso el sacrificio al que nos tiene acostumbrados, corriendo todas las pelotas como si fueran la última, y también generó un quilombito importante en la defensa contraria. Y Santi se asoció bien con el 5 y con Rafa, y a partir de ahí construyó el juego que sirvió para sellar la victoria (y que generó los goles de Julio y de él mismo).
En fin, nombré a todos para que ninguno se sintiera mal. Está claro que el partido que viene la banda de BV va en el Escolares. No sabemos si es cábala o si jugamos bien, pero por las dudas...
Como cierre, no somos los mejores ni los peores. Como dijo el filósofo paraguayo, "Tú no has ganado nada". Qué quiero decir con esto?? El partido del sábado fue el punto de partida para crecer como equipo. Como primer punto, podemos decir que fue muy positivo. Pero falta muchísimo todavía. No hay que mirar la tabla, no hay que mirar cómo viene el rival... nada de eso. Tenemos que concentrarnos en jugar como jugamos el sábado, haciendo correr la pelota (y a la Pantera), ordenados en la marca, armando huecos y mostrándonos para el pase, como hicieron Benja y Santi toda la tarde. De esta forma vamos a lograr jugar como Dios (hincha de Racing por excelencia) manda.
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2 comentarios:
Nick Anderson es un exitista conformista.
Agus es un limabujes de aquellos...
Nick Anderson.
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